En la competida escena gastronómica de Palma, el cliente decide en segundos si un local invita a entrar – y nada influye más en esa sensación que la luz.
Entre el casco antiguo, Santa Catalina y el Paseo Marítimo compiten conceptos puerta con puerta. Una luz demasiado brillante convierte la sala en un comedor de empresa; demasiado oscura, y los platos se ven grises. La buena iluminación gastronómica trabaja por capas: luz ambiente cálida, acentos dirigidos a mesas y barra, paredes y estanterías escenografiadas – y cambia con el día, del servicio de mediodía al último cóctel.
Construimos la luz alrededor de la mesa: una isla cálida y dirigida por mesa que favorece platos y rostros, mientras la sala queda un punto más oscura y crea intimidad. La barra se convierte en el escenario de la noche. Las escenas cambian automáticamente del mediodía a la madrugada. Luminarias impresas en 3D a medida dan al local una firma que ningún competidor puede copiar – disponibles con leasing que protege la tesorería de la hostelería.
Islas de luz cálida en las mesas (2200–2700 K)
Barra y vinoteca escenografiadas
Escenas automáticas según la hora
Luminarias exclusivas a medida
Envíenos el plano o fotos – le mostramos lo que la luz puede hacer por su concepto.